sábado 7 de noviembre de 2009

Una charla con...Blanca Miosi


UNA CHARLA CON...BLANCA MIOSI

Hola amigos,

En la segunda sección de “Una charla con…” hoy me complace presentar a una gran escritora, la autora de “El Legado. La hija de Hitler”. Es posible que muchos de vosotros ya la conozcáis porque es una persona cercana, encantadora y accesible que a través de su blog mantiene contacto con sus lectores y amigos. Se trata de Blanca Miosi.

Blanca nació en Perú, y hoy reside en Caracas. Estudió dibujo en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Perú, y actualmente compagina su trabajo como diseñadora de moda con el de escritora. (Aunque estoy segurísima de que podrá vivir de la escritura).

Es autora de diversas publicaciones: “El Pacto “el año 2004; “El Cóndor de la Pluma Dorada” en 2005, con la cual quedó finalista en el Concurso Yo Escribo. En 2008 publicó “La Búsqueda” (Roca Editorial) y recientemente “El Legado. La hija de Hitler” (Editorial Viceversa).
Antes de comenzar nuestra charla me gustaría agradecerte que me hayas concedido tu tiempo y decirte que es un honor poder tenerte aquí aunque no sea físicamente, en este espacio.

―¿Desde cuándo escribes?

―Empecé un poco tarde. Escribo desde el 2001.

―¿Qué es lo que te impulsa a escribir? ¿En qué te inspiras a la hora de hacerlo?

―Como he dicho en otras oportunidades, para mí escribir se ha convertido en una necesidad. Una vez que empiezas, es difícil dejar de hacerlo. ¿En qué me inspiro? En la vida, en los personajes carismáticos de la Historia; los argumentos vienen de diversas fuentes, es complicado responder exactamente en qué me inspiro, me gusta dejarme llevar; muchas veces tengo una idea en mente y a medida que escribo todo va tomando una forma diferente.

―¿Qué libros han marcado a Blanca Miosi? ¿cuáles son tus referencias o influencias? ¿Qué libro estás leyendo?

―He leído tanto, Cristina, desde las grandes novelas como La guerra y la paz, hasta los best sellers que muchos consideran que son producto del marketing. Pienso que de todos hay mucho que aprender, de los primeros la buena literatura; de los segundos, las claves para hacer que las novelas enganchen desde el comienzo. Actualmente estoy leyendo los cuentos completos de Oscar Wilde, un escritor controversial tanto en su vida como en su obra.

Blanca, has escrito cuentos, novelas, relatos ¿Cuál es el género con el que te sientes más cómoda y por qué?

―Me siento bien en ambos: la novela y los relatos cortos o cuentos. Si tuviera que escoger, diría que prefiero la novela, que es el género con el que me inicié.

―¿Cómo crees que ha influido Internet en la literatura?

―De muchas formas. Desde el punto de vista del escritor, nos ha permitido un mayor acercamiento con personas de todas partes del mundo que tienen la misma afición que nosotros, así como un contacto más efectivo con agentes y editores. La comunicación instantánea que nos brinda el correo electrónico es incomparable, no me imagino cómo se podía publicar antes.
Desde la óptica del lector, hay un enorme abanico de posibilidades, más acceso a la información, y con el uso del E-book tendremos disponibilidades nunca antes vistas. Unas quinientas obras al alcance la mano en un formato cómodo y fácil de llevar. Ya no hay excusas para no leer.

―¿Podrías hablarnos un poco sobre tu última novela “El Legado. La hija de Hitler”? ¿Qué acogida ha tenido la novela? ¿Ha recibido muchas críticas? ¿Qué opinión te merecen las críticas?

―El legado es una novela que me ha dado muchas satisfacciones, y creo que la acogida en términos de ventas ha sido bastante aceptable. Las críticas que conozco también han sido favorables en su mayoría, aunque me imagino que no todos los lectores se decantan por los temas concernientes al nazismo. Por supuesto, estoy en un momento en que toda crítica para mí es importante, pues apenas me inicio como escritora. En el blog dedicado a El legado publico las reseñas que me envían algunas de las personas que la han leído y la verdad, son muy interesantes, pues hablan de la obra desde diferentes puntos de vista.

―¿Cómo nació El Legado? ¿Cómo se te ocurrió?

―Como sabes, mi novela anterior, “La búsqueda”, trata de la vida de un jovencito que fue apresado por los nazis, un sobreviviente de los campos de concentración y su modo de ver la vida a partir de esa experiencia. Tuve que documentarme mucho para escribirla, y di con personajes verdaderamente interesantes, uno de ellos es el protagonista de El legado: Erik Hanussen.

―He visto que en muchos blogs de tus lectores han hecho reseñas sobre dicha obra. ¿Cómo te sientes al respecto?

―Muy agradecida. El blogero es un mundo al que apenas hace un año accedí sin muchas expectativas, lo confieso. Sin embargo hoy puedo decir que gracias a mis blogs he conocido a mucha gente que al igual que yo, escribe y publica o están en camino de hacerlo. Son amistades que gracias a la Internet he llegado a conocer y a apreciar, y son mis principales lectores.

―¿Podrías dar algún consejo a los escritores noveles?

―No soy una experta para dar consejos, porque todavía me considero una novata, lo único que se me ocurre decirles es que antes de presentar sus obras a las editoriales o a las agencias, deben asegurarse de que estén bien escritas, que busquen ayuda si la necesitan para corregir los manuscritos, que asistan a algún taller de escritura, pues la competencia es fuerte, y precisamente gracias a la Internet, hoy en día las editoriales tienen más escritores que nunca de dónde escoger, y el que tendrá más probabilidades de publicar es el que presente un trabajo impecable y profesional.

―¿Tienes algún proyecto ahora mismo? ¿Nos podrías adelantar algo?

―Estoy terminando de repasar mi novela “La última portada”. Aún no la he presentado a mi agente, el trabajo de corrección dura más tiempo del que me toma escribir la novela. Tal vez se la envíe antes de que finalice el año.

―Muchas gracias por respondernos a esta entrevista Blanca, ha sido un verdadero placer poder charlar contigo, nos vemos en tu blog.

―Muchas gracias a ti, Cristina, por haber pensado en mí para esta agradable charla. Un saludo cordial a tus seguidores.

jueves 5 de noviembre de 2009

El castillo en el aire


A veces viene una idea a la mente y sientes la necesidad de darle forma. Comienzas a hacerlo y al final, sin pretenderlo, se convierte en un cuento o en un relato. Generalmente no trabajo así. Pienso la historia, tomo ideas, "dibujo una trama", un hilo conductor...pero esta brevísima historia nació casi sin querer.
EL CASTILLO EN EL AIRE

Relata una antigua historia perdida en la mente de alguien que un rey de otro tiempo fue exiliado de su propio reino por sus súbditos a causa de su mal carácter y comportamiento, viéndose obligado a vagar por tierras lejanas en busca de otro reino que poder gobernar. Al no lograr su objetivo, su carácter se agrietó más y más quedando convertido en un ser ruín abanderado de la maldad.

Después de vagar durante meses como un nómada de un reino a otro y no hallar lugar donde poder habitar, la locura lo invitó a instalarse en su reino. El rey errante, al verse al borde de su propio abismo, suplicó a los Dioses que le construyeran un lugar en el cielo que quedara bajo su protección; un espacio donde el ser humano no pudiera llegar.

Los Dioses escucharon sus plegarias. Trabajaron día y noche esculpiendo a su antojo rocas y peñas. Usaron como herramientas lo que la bóveda celeste pudo ofrecerles: Lanzaron cuatro rayos que se clavaron en la tierra y sirvieron a modo de torres apuntadas como agujas; construyeron un foso invisible que abrazaba la edificación y dejaron caer la lluvia en el. Una noche entre todos los hijos de los Dioses arrancaron la luna dejándola caer sobre la cima de la montaña. Su peso provocó una profunda impronta sobre la tierra, ello sirvió como base para colocar los cimientos de piedra del castillo. Los Dioses levantaron los muros y miles de aves colocaron las almenas con su pico y garras sobre ellos. Con las nubes construyeron una escalera e hicieron subir al rey, borrándola luego para que nadie pudiera acceder a aquel lugar abandonado de las manos de la existencia humana.

El rey errante, exiliado hacia el olvido en su morada divina se abandonó a su propio destino acompañado tan solo por sus leales amigas: Locura y Soledad, que lo acogieron en su seno hasta el final de sus días. La colosal fortificación, disfrazada por la niebla, coronaba la cima de la montaña quedando suspendida bajo la inmensidad de la noche. Cuentan que en días de tormenta intensa aún puede verse el castillo en el aire.

lunes 2 de noviembre de 2009

Días de fiesta

Estos días de fiesta sientan de maravilla, he podido descansar, desconectar del trabajo y escribir un poco. He tenido a Jordi malito pero por suerte han sido solo dos días y ya está bien del todo. He caminado bastante, me hacía falta (porque en el trabajo estoy todo el día sentada y se me va a quedar el trasero como una mesa camilla); y aunque no he podido salir de la ciudad e ir al campo como me habría gustado, he desconectado de todo. También he estado paseando por los blogs de mis amigos, dibujando (hacia tiempo que lo me ponía), y leyendo a Neil Gaiman, debo decir que había leído poco de él pero cuanto más leo más me gusta y engancha. Su libro de relatos "Humo y espejos" es de lo mejor. Ahora solo tengo pendientes: El libro del Cementerio y "La Isla bajo el mar" de Isabel Allende (a parte de tres o cuatro de género fantástico que tengo sobre la mesita de noche gracias a Fantasymundo ;).

Otra de las cosas en que he aprovechado estos días es en escribir. La semana pasada me vino una idea a la cabeza y empecé a escribir el guión de un cómic; lo bueno es que esta semana comencé un relato de terror que iba a colgar en el blog y las dos cosas se juntaron, me explico: el comienzo del relato será el principio del cómic. Se trata de un proyecto que iré desarrollando despacio, no tengo prisa (por no tener, no tengo ni siquiera ilustrador para el mismo jjjj), pero tengo claro que será un cómic de terror, y la estética del mismo será bastante oscura. Aunque antes del cómic tengo que terminar la novela, porque últimamente la tengo un poco aparcada y me gustaría continuarla.

Por otra parte, hace poco me enviaron un mensaje de Editorial Rove y me propusieron hacerme una entrevista. Esta mañana he visto que la colgaron en su web, por si queréis leerla aqui os dejo el enlace: www.editorialrove.com

Esta noche debo continuar un artículo que he empezado para una revista, y creo que me quedaré hasta altas horas de la madrugada (ayudada por un café claro:). El texto trata sobre género fantástico y lo relaciono con la historia del arte. Es bastante difícil porque en concreto me centro en una obra de arte, pero estoy en ello y va quedando bien...Ya véis como siempre metida en bastantes cosas y proyectos pero con mucha ilusión y ganas.

Mañana estaré de vuelta a la realidad, currando...pero creo que he aprovechado bastante el finde. Un abrazo,

Cris

viernes 30 de octubre de 2009

Tapetum Lucidum


Hola amigos,


Hoy cuelgo el relato corto que he registrado y que ayer envié al concurso de relato corto de terror de la Vanguardia, creo que todos los relatos serán publicados en http://www.lavanguardia.es/ y que gane el mejor!:), espero que os guste. Un saludo,
Cris


TAPETUM LUCIDUM




Estaba ebrio, sentado en una vieja butaca de cuero negro. Su mirada había quedado perdida y fija sobre el felino que al mirar sus ojos cayó desplomado sobre el suelo. Su cuerpo comenzó a moverse de una manera extraña retorciéndose de dolor. Largos y lastimeros maullidos brotaban de sus fauces.


La penumbra inundaba la sala cuya única iluminación procedía de un gran velón que estaba sobre una mesita, junto a la butaca.


El cuerpo del gato quedó inmóvil y extendido frente al fuego de la chimenea, su pelaje erizado. Las llamas se reflejaban en sus ojos abiertos color sangre. Tenía la boca abierta y un hilo de babas y espuma caía de ella resbalando sobre las baldosas.


Juan se levantó del sofá estrellando la botella de absenta contra el suelo. Algo impedía que pudiera alejar su mirada de los ojos del gato que todavía brillaban como bolas de fuego.


Desde aquella noche no volvió a ser el mismo, sus sentidos se habían agudizado. Podía percibir lo que el ser humano nunca ha llegado a percibir. Lo atraían los olores fuertes y sus uñas crecían. Todo empeoró cuando comenzó a matar roedores con crueldad. Hincaba sus dientes sobre ellos y los engullía cuando aún estaban vivos; también se alimentaba de cucarachas e insectos y sentía cada vez mayor aversión por la comida que consumía normalmente. Sentía miedo de volverse loco. El alma del felino estaba dentro de él, sus ojos... El tapetum lucidum se había creado detrás de su retina y sus ojos brillaban en la noche.


Cuando la luna dejaba caer su manto de plata Juan sufría terribles visiones, pues era capaz de ver espectros y sombras ajenas al ojo humano merodeando por las habitaciones de su propia vivienda. Entonces solo recordaba aquellos ojos de gato.

miércoles 28 de octubre de 2009

El mundo de Cristina Puig

Hola amigos,

Anuncio que Laura Morales Tejeda, (creadora del blog www.pandoraylacajadelossecretos.blogspot.com) ha creado un nuevo blog en el que podréis conocer las notícias y novedades que aparezcan sobre mi y mi obra. Esto no significa que el presente blog vaya a ser eliminado, aquí continuaré colgando relatos, entrevistas y más cosas.

Podéis visitar el nuevo blog en:

http://elmundodecristinapuig.com

(si clicáis el banner que aparece a la derecha os enlaza directamente)

lunes 26 de octubre de 2009

EL MUNDO DE ÜR: DIARIO DE UN MAGO.

EL MUNDO DE ÜR: DIARIO DE UN MAGO

Habían cortado sus pies y los habían enterrado bajo la arena. Lo habían decapitado y su cabeza colgaba de la rama de un sauce. Tenía atadas las manos y el cuerpo encadenado al sauce. De sus miembros fluía sangre a borbotones. Elix había sido castigado por el clan de los Blangkar, los magos elfos más poderosos, que lo habían sometido a las peores torturas y atrocidades. A pesar de ello, Elix jamás descubrió el paradero del libro, pues un buen mago jamás revela sus secretos, y mucho menos Krün.

La profecía se cumpliría su los Blangkar no econtraban pronto el libro. Un humano entraría en el mundo de Ür y se proclamaría rey todopoderoso. Entonces quedarían dominados.
El libro revelaba los secretos que explicaban como un humano podía entrar en un mundo fantástico como era el Reino de Ür.

En un mundo paralelo:

Lex acababa de llegar del instituto. Al fin estaba en casa , estaba cansado. Menos mal que ya era viernes y podría disfrutar la tarde e irse a dormir tarde ya que al día siguiente no tenía que madrugar. Eran las cinco de la tarde cuando Megan, su madre, lo llamó para que fuera a merendar, le había preparado un bocadillo de pan con chocolate. Después llamó a su perro Buc y salieron al jardín a jugar.

El sol era abrasador pero aún así se hacía agradable corretear por el exterior de la casa. Lex lanzó una pelota de tenis tan lejos como pudo y Buc, al verla salió corriendo en su busca. El animal tardaba en regresar con la pelota así que el chico gritó su nombre varias veces pero al ver que no acudía decidió ir a buscarlo.

Lex no encontraba a su perro en el jardín. Por primera vez se había escapado de casa. Frente a la vivienda se abría un extenso bosque y Lex se vio obligado a acercarse hasta el sin dejar de gritar el nombre del perro, pero no había ni rastro de él.
Pasaron dos horas y Lex estaba desesperado. Comenzaba a oscurecer y no le hacía gracia quedarse mucho tiempo más en aquel lugar. De pronto oyó un ladrido que procedía de detrás de unos matorrales, sin duda, era Buc.

Al acercarse vio que el animal había cavado un hoyo con las patas y no dejaba de ladrar y de olisquear. Lex al verlo, lo acarició y lo estrechó entre sus brazos, emocionado después de encontrarlo, pero el animal no reaccionaba, continuaba ladrando y mirando hacia el hoyo.

―No vuelvas a asustarme así, ¿eh pequeño? ―Dijo el chico.

Buc continuaba olisqueando el agujero y Lex decidió meter la mano en su interior. Al fondo pudo tocar una superficie compacta. Sacó un poco de tierra con las manos y quedó maravillado al desenterrar un antiguo libro. Sobre el lomo aparecía escrito en letras de plata:

El Mundo de Ür: Diario de un mago.
En el borde inferior derecho firmado: Krün.

Lex cogió el libro y a Buc y regresaron hacia su casa, donde lo esperaba Megan en la puerta. Parecía preocupada. Al ver a su hijo lo estrechó con fuerza entre sus brazos mientras el trataba de ocultar el libro detrás de él.

Lex explicó a su madre que Buc se había escapado y perdido en el bosque y que tuvo que salir a buscarlo, pero no mencionó nada sobre el extraño libro. Después fue a su habitación que se encontraba en el sótano de la casa, y escondió el libro bajo su cama. A continuación fue a la cocina con Buc a cenar, pues ya era tarde. Megan sirvió un suculento asado pero estaba tan emocionado por su descubrimiento que no se acabó la cena y dijo que se iba a la cama a leer, que había cenado demasiado.

Buc bajó al sotano detrás de Lex después de devorar los restos del asado.

La habitación del sótano era muy espaciosa y algo lúgubre. Se accedía a ella por una puerta de madera y unas escaleras metálicas que conducían “al infierno” tal como Lex lo llamaba. Todas las paredes estaban forradas de corcho y sobre ellas lucían múltiples ilustraciones en las que se representaban seres fantásticos. La ilustración era la pasión de Lex, solía pasar horas dibujando. Soñaba con ser algún día un famoso dibujante. Solía dibujar dragones de todo tipo; sirenas; elfos; orcos; goblins y criaturas fantásticas que surgían de su imaginación.

El chico se tumbó sobre la cama, Buc saltó sobre sus pies y se estiró. Sacó el libro de debajo de la cama y lo abrió por la primera página. En ella podía leerse una advertencia:
“Si has encontrado este libro en su lugar de origen debes ocultarlo de nuevo. Déjalo, húndelo bajo la tierra, a tantos metros como puedas, pues has hallado el diario de un mago que contiene hechizos demasiado poderosos para los mortales, que podrían desatar terribles consecuencias”.

A Lex se le escapó una carcajada al leer aquello, parecía tan exagerado…Bajo aquella advertencia aparecía representado un extraño símbolo grabado en plata. Se asemejaba a un trísquele celta. Al mirarlo, Lex quedó boquiabierto, pues el símbolo se desprendió del papel con lentitud elevándose después en el aire y comenzó a dar vueltas sobre sí mismo para regresar después a su lugar de origen. No podía creerlo. El chico no sabía si acababa de sufrir una alucinación. Buc, al verlo en el aire emitió un ladrido que devolvió a Lex a la realidad, y lo hizo darse cuenta de que aquello estaba ocurriendo. Entonces giró la página y miró las siguientes. En ellas encontró un sinfín de fórmulas escritas en una lengua extraña. Al lado de cada una de ellas había una traducción escrita en la lengua de Lex que las resumía.

“De cómo un mago puede desaparecer”
“De cómo un humano puede encontrar a un mago”
“De cómo llamar a las hadas”
“De cómo triplicar el poder de un mago”.

“De cómo usar el sello de un mago”.

Bajo esta última formula aparecía un dibujo idéntico al que Lex había visto en la portada del libro, aquel extraño símbolo que voló. Era el sello de un mago: de Krün.

Entonces Lex trató de descifrar la fórmula que estaba junto a esta última fórmula resumida, pero no lograba traducirlo. No se parecía a ninguna lengua conocida. Desilusionado, miró a Buc que estaba tumbado a sus pies con la cabeza metida entre las patas mirándolo.

El chico tomó el libro entre las manos, quedando abierto por la página que contenía aquella fórmula “Cómo usar el sello de un mago”, y se dirigió a la única ventana de su habitación para cerrarla, pues la claridad de la luna era demasiado fuerte y se colaba en toda la habitación provocando un molesto reflejo. Al mirar al cielo, Lex vio una luna llena que parecía de plata. De pronto, un rayo de su luz se filtró por la ventana iluminando aquella página del libro. Los caracteres de aquella fórmula que Lex no podía descifrar comenzaron a desprenderse del papel, al igual que sello del mago, y quedaron suspendidos en el aire, frente a él. Al momento, Lex pudo leer la traducción de aquella fórmula en su lengua al lado de la que no entendía:

“De cómo un humano puede entrar y salir del Reino de Ür y de cómo usar el sello-talismán del mago Krün”: Aquel humano que apriete contra su pecho el talismán del mago y pronuncie las palabras: Atak Te Naum, liberará todos sus sueños y podrá entrar en el Reino de Ür.

Lex, sin pensarlo dos veces cogió el talismán apretándolo contra su pecho, cerró los ojos y al momento desapareció en el aire.

Al abrirlos de nuevo se encontró empapado bajo la lluvia, inmóvil. Se encontraba ante las puertas de un pequeño torreón. Se dio la vuelta, pero a su alrededor solo había un acantilado, no podía ver el suelo. La torre se elevaba en lo alto de una roca en forma de aguja, pero…¿cómo podía haber llegado hasta allí? Al mirar hacia abajo una sensación de vértigo lo invadió. De pronto, la puerta del torreón se abrió y apareció ante él una bella mujer vestida de negro. Lucía un collar de plata del que colgaba un talismán igual al que llevaba sobre el pecho. Sus ojos eran verde esmeralda muy brillantes, y su melena azabache lucía al viento.

―No temas, estás a salvo aquí. Los Blangkar no pueden llegar hasta la Torre del Aire. Además eres el elegido…―Dijo con una cálida voz.

―¿De qué estás hablando? ―Preguntó Lex.

―Encontraste el libro y entraste en Ür a través del talismán del mago Krün, que fue el mago más poderoso de este Reino. El necesitaba un sucesor que gobernara el Reino además de heredar su magia, y aquí estas. Ahora reinarás para siempre en Ür ―.

―¿Qué estas diciendo? Yo no quiero ser mago, ni gobernar el Reino, solo quiero volver a casa, esto es extraño ―. Dijo el chico.

―¿No leíste la advertencia de Krün en el libro? Estás predestinado a gobernar, eres el elegido ― Gritó la mujer.

De pronto, el sonido del despertador quebró el sueño de Lex, que despertó sobresaltado en la cama de su habitación. Todo había sido un sueño. Miró hacia la pared y vio que en las ilustraciones que el mismo había dibujado en la pared aparecía representada aquella bella mujer; la torre de aguja; el talismán del mago; e incluso el aparecía retratado. Había creado una historia gracias a sus dibujos y visiones, había creado un sueño.
Miró a Buc, que dormía plácidamente a sus pies y sonrió al ver que estaba en casa.

domingo 25 de octubre de 2009

El Conde Negro (Final)

El cementerio de Lum se encontraba a dos kilómetros del poblado. Edgar y Sumba llegaron frente a una verja de hierro, pero…que extraño, allí no había tumbas ni cruces, ni cuervos graznando, ni tampoco cementerio. Caminaban en silencio cuando, de pronto, una enorme jaula de metal en forma semiesférica cayó sobre sus cabezas y quedaron atrapados en su interior.
Edgar levantó la cabeza y miró al cielo, y cuál fue su asombro al contemplar que las cruces, tumbas, árboles y todo el cementerio colgaba del cielo boca abajo, sobre ellos. Sin duda aquello era obra del Conde Negro, que había utilizado su magia para atraparlos. Había hecho desaparecer el cementerio real y lo había colgado del cielo mirando hacia la tierra. Era un gran mago pero Edgar no sentía miedo.

Las almas comenzaron a salir de sus tumbas y escondrijos suspendiéndose en el aire y avanzaron hacia ellos que estaban protegidos por la jaula.

Sumba rugía con fiereza frente a los espectros que se acercaban cada vez más hacia ellos. Comenzaban a colarse a través de las hendiduras de la jaula cuando Edgar desenvainó la espada que Narja le regaló. El arma parecía dirigir los movimientos que Edgar hacía, pues comenzó a girar en círculos en el aire. Sin darse cuenta la hoja había cortado el metal de la jaula, que se fragmentó sin más cayendo al suelo en pedazos. Quedaron libres. Al rozar con su espada a los espectros algunos se disolvieron en el aire. Pero eran demasiado numerosos para luchar contra un hombre solo y una pantera.

De pronto cayó del cielo una enorme bola de fuego negra que no era más que el dragón del Conde, lanzándose en picado contra Sumba. Ambos animales se enzarzaron en una lucha a muerte. Tras ellos hizo su aparición el Conde Negro luciendo su gran sombrero que no dejaba ver su rostro, tan solo adivinar la cicatriz que tenía en el labio. Sonreía con malicia. Iba ataviado con una larga capa del color de su sombrero y unas botas a juego. En su mano derecha sostenía una espada y en la izquierda el generador de tristeza.

―La espada que posees de nada te servirá, ¿sabes a quien perteneció? ―preguntó el Conde.
―A un mago muy poderoso, caballero del Reino de Narja ―Contestó Edgar con decisión y algo de arrogancia.
―Un mago de pacotilla que yo mismo hice desaparecer de la tierra. Ahora haré que sientas la tristeza de tal modo que serás tú mismo el que quiera desparecer ―respondió el Conde emitiendo a continuación una sonora carcajada.

Mientras su risa resonaba en la morada de los difuntos, el dragón y la pantera proseguían su encarnizada batalla. Sumba estaba herida, pues la bestia se había lanzado desde el aire varias veces sobre ella y con sus garras le había provocado profundos cortes. Trataba de defenderse atestándole fuertes zarpazos pero las negras escamas protegían su cuerpo.

Edgar, furioso, se abalanzó sobre el Conde Negro pero antes de poder rozarlo cayó al suelo, pues su cuerpo había desaparecido en el aire, haciendo su aparición justo detrás de Edgar.

―¿ Es esto todo lo que sabes hacer chico? ―Preguntó con sorna el Conde.
―Lo pondremos un poco más difícil ―dijo.

Después de pronunciar aquellas palabras su cuerpo comenzó a elevarse en el aire. Guardó el emisor de tristeza bajo su túnica, enfundó su espada y elevó ambas manos y brazos dejando caer la cabeza hacia atrás. Parecía poseerlo alguna fuerza demoníaca. Sus ojos quedaron en blanco, y a su lado comenzaron a aparecer clones, idénticos a él. Todos los Condes descendieron a la vez poniendo los pies sobre el suelo firme y rodearon a Edgar que miró hacia el lugar donde se encontraba Sumba, había muerto desangrada.

Por unos segundos se sintió indefenso, y recordó que Narja había dicho que los habitantes de su reino lo ayudarían. Gritó su nombre al viento. Su espada comenzó a emitir extraños destellos de luz rojiza provocando una especie de fuerza o radiación a su alrededor que provocó que el Conde y sus clones salieran despedidos por el aire cayendo después al suelo desde las alturas.

Al momento aparecieron los extraños habitantes del Reino de Narja lanzándose sobre los clones, las almas que quedaban y el dragón oscuro. Se batieron contra ellos y los vencieron. Tan solo quedaba con vida el Conde Negro que parecía afectado por la muerte de su dragón a manos de un dragón del Reino de Narja.

El Conde apareció de nuevo frente a Edgar, ambos empuñaban sus espadas desafiantes, apuntando uno contra el otro. Se miraron y por un momento fue tal la concentración de ira y odio contenida en sus miradas que provocó que los cuerpos de ambos magos comenzaran a arder en llamas. Edgar y el Conde Negro murieron batiéndose entre el fuego. El Conde llevaba consigo el generador de tristeza que quedó calcinado. Edgar había logrado liberar al mundo de la tristeza aunque entregó su vida a cambio. Los habitantes del Reino de Narja veneraron su figura durante mucho tiempo y generaron muchas leyendas entorno a lo ocurrido. El anciano Petrus llevó a diario lirios blancos a su tumba y agradeciendo su proeza hasta el día de su muerte.